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El entrenamiento
Estrategias
de entrenamiento
Aquí se analiza entrenamiento también desde el
punto de vista de su rentabilidad económica y no sólo desde la
faceta deportiva.
- Pueden resumirse básicamente a dos las
estrategias sobre el entrenamiento:
- Equipos que entrenan las especialidades que quieren
mejorar en su equipo, alternando para ello los diferentes tipos de
entrenamiento.
- En este caso, en lugar de reforzarse mediante
los traspasos, se rotan los tipos de entrenamiento para ir fortaleciendo
cada linea: primero jugadas, luego anotación, etc.
- Es un modo barato de reforzar el equipo, pero
sólo funciona a largo plazo.
- Los ingresos en el mercado de transferencias
son reducidos, no se aprovecha todo el potencial económico del entrenamiento
y obliga a un desarrollo más lento del club.
- Equipos especializados en entrenar una habilidad
/ tipo de jugador:
- Compran jugadores jóvenes y entrenables, a
los que venden después de evolucionarlos (entrenamiento de habilidad
principal y/o secundarias).
- La mejora del potencial del club se realiza
a través de los traspasos.
- Obliga a mantener una de las líneas del equipo
en continua rotación, lo que puede mermar el rendimiento global.
- Asumimos aquí la segunda opción,
es decir, que deseamos realizar un uso del entrenamiento de los jugadores
que no sólo mejore a algunos de ellos, sino que suponga una fuente de ingresos
económicos que nos permita reforzar el equipo.
- La decisión sobre el tipo de
entrenamiento debe ser coherente con otras decisiones:
- Tipo de estrategia utilizada:
- Si se entrena defensa,
por ejemplo, es lógico escoger aquella estrategia que nos permita
entrenar a un mayor número de zagueros, por lo que las formaciones
con 5 defensas serán las ideales. Lo mismo con el resto de tipos de
entrenamiento.
- No se deben olvidar los límites de
jugadores por puesto existentes: Sólo puede jugarse con
un portero y un máximo de cuatro laterales (uno por cada lado
en defensa y mediocampo). En el resto de los puestos (defensa central,
medio central, delantero), no puede haber más de tres jugadores,
si no se perderá el entrenamiento.
- También se perderá el entrenamiento
si se supera el número máximo de jugadores por línea:
5 defensas, 5 medios y 3 delanteros.
- Rotaciones: Para que entrene el mayor número
posible de jugadores, deben rotarse los jugadores en los dos partidos
de la semana (liga y copa/amistoso), de tal manera que jueguen en la posición
en la que reciben entrenamiento el mayor número posible de jugadores diferentes.
- Entrenador: Cuanto mejor el es nivel del
entrenador, más
rápido entrenan los jugadores. Su nivel mínimo de habilidad debería ser
'aceptable'. Los entrenadores excelentes son sólo medio nivel superiores
a los buenos y notablemente más caros, por lo que sólo compensará hacerse
con los servicios de uno en el caso de que se pueda conseguir a buen precio,
convirtiendo a un
jugador. Cuanta mayor experiencia tiene el jugador, más barato es
convertirlo en entrenador, aunque deberá llevar al menos 16 semanas en
el club. Los entrenadores excelentes también pueden ser importantes
para aquellos equipos que deseen entrenar a jóvenes promesas de
las selecciones nacionales. En la lucha por jugar en la sub-20, los jugadores
que estén en un club con un entrenador excelente serán los
que progresen a mayor velocidad.
- Asistentes: La proporción óptima es de 9
asistentes y 1 entrenador de porteros, salvo que se entrene portería,
en cuyo caso la proporción es exactamente la inversa. También hay
managers que han utilizado 10/1 ó 1/10 sin problemas. En equipos
modestos 1/3 ó 3/1 es una adecuada inversión.
- Porcentaje de entrenamiento: La regla no
escrita de Hattrick establece que se necesita un fisioterapeuta por cada
punto a partir del 90% de entrenamiento. Si al 100% se tienen lesionados,
se puede bajar el entrenamiento un par de puntos porcentuales, lo que
apenas afectará al entrenamiento.
- Jugadores: Cuanto más jóvenes son, más rápido
entrenan. Nuestra nómina de jugadores en la posición que entrenamos, por
tanto, deberá ser amplia y razonablemente joven. Los jugadores de 17 años
están hipervalorados en el mercado por lo que, salvo que se quiera entrenar
a un jugador con vistas a que sea seleccionado en el equipo nacional,
raramente merecerá la pena el desembolso económico. Jugadores de 18 ó
19 años con idénticas características son mucho más baratos y la diferencia
en la velocidad a la que entrenan es asumible.
Tipos de entrenamiento
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