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Los
juveniles
Ojeadores
- ¿Cómo funciona el sistema
de ojeadores en La Nueva Cantera?
- Se puede contratar hasta 3 cazatalentos para nuestro equipo de
juveniles.
- El primero cobra 10.000 semanales y es el mínimo requerido
para poder tener un equipo de juveniles. Se recibe automáticamente
cuando se activa la academia.
- Los dos ojeadores adicionales cuestan 5.000 cada uno.
- El número de ojeadores no afecta a la calidad de los jugadores
que te ofrecen, simplemente aumenta la oferta. Tres posibilidades
entre las que elegir siempre son mejor que una, aunque la probabilidad
de lograr un buen jugador es exactamente la misma en casa uno de los
tres casos.
- Pasan 7 días desde que se incorpora el ojeador hasta que
ofrece el primer jugador.
- Cada ojeador sólo ofrece un jugador por semana.
- La selección del jugador sólo se puede
hacer de manera consecutiva:
- Se puede llamar hasta a tres ojeadores, pero no a los tres a la
vez. Primero se llama a uno de ellos, que mostrará su propuesta de
jugador. Si se escoge ese jugador ya no puede verse lo que pudieran
ofrecer el segundo y el tercer ojeador.
- Si se desecha el jugador propuesto por el primer ojeador, ese jugador
queda definitivamente apartado y no se podrá volver a él
si los que nos ofrecen después no nos gustan. Con el segundo
y el tercer ojeador se procede igualmente.
- De los jugadores que nos ofrecen sólo podemos
seleccionar uno.
- Pueden rechazarse todos los jugadores propuestos si se desea, pero incorporar
un jugador al equipo de juveniles (y despedirlo después) no tiene
coste, de modo que es recomendable enrolar a uno todas las semanas.
Podemos recibir una sorpresa agradable y, además, tener 16 jugadores
en el equipo de juveniles no tiene coste alguno. Aunque lo que nos ofrezca
el el último ojeador sea a primera vista horroroso, es mejor enrolarlo
y comprobar que, efectivamente, lo es. Siempre es bueno promocionar un
jugador semanalmente al primer equipo o despedir al peor de los juveniles
para crear un espacio más en la cantera para un posible crack.
Además, teniendo siempre 16 jugadores se minimiza el riesgo de
no poder alinear a 11 -con la consiguiente pérdida de entrenamiento-
en caso de lesiones o sanciones.
- Puede ocurrir también que el ojeador nos diga que no ha encontrado
ningún jugador adecuado esa semana o que no haya suficientes
canteranos disponibles en esa región en ese momento. En estas situaciones
deberemos reprimir los instintos homicidas. En cualquier caso, si nuestro
siguiente ojeador está en la misma región es conveniente
no llamarle de inmediato, porque ocurrirá lo mismo. Hay que dejar
pasar unas horas.
- Una vez seleccionado un jugador ya no podrá llamarse al resto
de los ojeadores, ni promocionar un jugador con el sistema tradicional
de juveniles.
- ¿Qué estrategias podemos seguir con los
juveniles?
- Jugadores de mayor potencial: La primera posibilidad es que enrolemos
siempre a los jugadores con mayor potencial posible entre los que nos
ofertan. Esto puede deberse a que no tengamos ningún jugador destacable
en el equipo juvenil (acabamos de empezar o hemos promocionado a todos
los buenos) o a que hayamos seleccionado 'individual' como tipo entrenamiento
en detrimento del entrenamiento de equipo. En estos casos, sólo
deberemos preocuparnos de escoger al jugador con el potencial más
alto.
- Plan de entrenamiento: La segunda posibilidad, que deberá
ser la más habitual, es que hayamos elegido un plan de entrenamiento
(por ejemplo, formar defensas) para nuestro equipo de juveniles. Así
podremos lograr los mejores jugadores posibles, optimizando los recursos
(ver apartado entrenamiento).
A medio plazo, esto nos permitirá estar entrenando a 2-3 con buen
potencial, e ir reemplazándolos a medida que los promocionamos
al primer equipo.
- Seleccionaremos un entrenamiento de equipo en lugar del individual,
por ser más rápido. El entrenamiento primario será
la habilidad principal para ese puesto (defensa) y el secundario una
complementaria adecuada (por ejemplo, pases o lateral).
- Los ojeadores buscarán jugadores específicos para
ese puesto (defensas), lo que aumenta las posibilidades de encontrar
cracks, aunque los demás jugadores sean por término
medio peores.
- Objetivo: Juveniles de 17 años buenos en la habilidad primaria
- Sea cual sea nuestra opción, deberemos tener claro cuál
es nuestro objetivo: promocionar jugadores de 17 años buenos
en la habilidad primaria.
- La inversión en la cantera es de 20.000 semanales más
2.000 por promocionar el jugador al primer equipo. Si queremos recuperar
al menos la inversión que hemos hecho, deberemos sacar al mercado
jugadores con algún valor, y el único modo de hacerlo
son los juveniles de 17 al menos 'buenos' en la habilidad primaria.
Cualquier otro jugador de más edad o menos habilidad tendrá
en la inmensa mayoría de las ocasiones un valor que no nos
permitirá recuperar ni una pequeña parte de lo invertido.
Además, no todas las semanas vamos a poder promocionar a un
buen jugador, por lo que la necesidad de rentabilizar a los jugadores
vendibles es aún mayor.
- El objetivo del equipo de juveniles debe ser formar los mejores
jugadores posibles, y no el equipo o sus resultados en sí mismos.
- ¿Qué instrucciones debemos dar a los
ojeadores?
- Región en la que deben realizar la búsqueda:
- Se pueden elegir regiones diferentes para cada uno de los ojeadores,
pero siempre debe ser alguna de las regiones del país de nuestra
liga.
- Las probabilidades de encontrar un canterano con talento son las
mismas en todas las regiones, aunque las regiones más grandes
(en número de usuarios) producen más jugadores que las
regiones pequeñas.
- Para que un ojeador busque en otra región hay que pagarle sus costes
de desplazamiento, entre 0 y 1000 euros dependiendo de la distancia
de la región. Esto no da ventajas, pero si un día en una determinada
región no hay suficientes canteranos, no hay esperar más para llamar
al siguiente ojeador.
- Si se cambia a un ojeador de región hay que esperar hasta la próxima
actualización económica para poder sacar el primer canterano.
- Si el ojeador de una región nos dice que no ha encontrado
jugadores y el siguiente ojeador está en la misma región,
no debemos pedirle que busque jugadores él también porque
ocurrirá lo mismo. Hay que dejar pasar un tiempo (por ejemplo,
un día) antes de pedirle que busque.
- Tipo de jugador que hay que buscar:
- Cualquier tipo de jugador: Se le da libertad al ojeador para que
nos ofrezca un jugador de cualquier posición del campo. Estos
jugadores son mejores por término medio, pero es más
difícil que sean cracks.
- Perfil específico de jugador (portero, defensa, defensa lateral,
centrocampista, extremo o delantero): Se pide al ojeador que busque
ese tipo concreto de jugador. Por lo general serán peores y
en muchas ocasiones ni siquiera será esa su mejor posición,
pero las posibilidades de que salga un crack aumentan. Si entrenamos
una habilidad concreta, ésta es sin duda la mejor opción.
- Simontxo dice...
- Se recomienda tener a los ojeadores en varias regiones diferentes,
algunas de ellas preferiblemente de las que más usuarios tengan
en nuestra liga, para evitar el temido (e irreversible) mensaje de
que no se han encontrado jugadores aprovechables.
- Puede que queramos tener un equipo de canteranos competitivo por
sí mismo, con buenos jugadores en todas las posiones, para
competir con él contra nuestros amigos. En ese caso, tal vez,
la primera opción sea la mejor. Sin embargo, la gran mayoría
de los clubes opta por tratar de lograr los formar a los mejores jugadores
posibles, sin importar el rendimiento del equipo de juveniles, por
lo que casi siempre merecerá la pena definir un perfil específico,
adaptado al programa de entrenamiento que hayamos seleccionado.
- ¿Cómo elegimos entre los jugadores
que nos ofrecen los ojeadores?
- Lo más importante es tratar de desentrañar
la información que podemos deducir a partir de la información
concreta que el ojeador siempre nos da sobre el nivel actual de una habilidad
y el nivel potencial de otra.
- Nos puede decir que el jugador es, por ejemplo, débil en nivel
de jugadas, con un potencial máximo aceptable en pases. Estos
datos pueden parecernos inútiles, pero puede extraerse de ellos
más información de la que a primera vista dan, porque
sabemos...
- Que las habilidades mencionadas por ojeador (también puede
ser el valor actual y potencial de la misma habilidad) están
siempre entre las 3 con mayor potencial del jugador.
- Que el ojeador nos informa sobre una de las 6 habilidades principales
del jugador: portería, defensa, jugadas, lateral, pases o
anotación, y no sobre balón parado.
- La clave, por tanto, consiste en fijarnos en que qué nivel
tiene la habilidad cuyo potencial se menciona y cuáles son las
dos habilidades mencionadas por el ojeador y tratar de deducir el resto
de la información. Veamos varios ejemplos, imaginando que nuestro
plan de entrenamiento es para delanteros (anotación/pases).
- El ojeador nos ofrece al jugador A, que tiene un nivel de habilidad
pobre en jugadas un potencial insuficiente en pases.
- Como sabemos que las habilidades mencionadas por el ojeador
son siempre dos de las tres con más potencial, nuestro
jugador tendrá entre sus mejores habilidades jugadas
(que no interesa para los delanteros) y pases (una secundaria
apreciada). La tercera habilidad con mayor potencial (que no
cita nuestro ojeador) será, por eliminación, portería,
defensa, lateral o anotación. Por tanto, si queremos
formar delanteros, sólo tenemos un 25% de posibilidades
de que el jugador tenga la habilidad potencial alta que necesitamos.
En este apartado el jugador no resulta demasiado interesante.
- Además, la habilidad potencial que menciona es insuficiente
en pases. Esto puede significar que de las tres habilidades
con mayor potencial ésta sea la más alta y las
dos restantes sean más bajas, lo cual significaría
que se trata de un jugador realmente decepcionante. En el caso
opuesto, el mejor posible, si pases es la más baja y
las otros dos habilidades son mejores, hay que tener en cuenta
que jugadas es una de las otras dos, lo cual nos sirve de poco,
y que sólo tenemos un 25% de posibilidades de que anotación
sea la tercera. Esto tampoco querría decir que esos potenciales
tuvieran que ser 'bueno' o 'excelente', sino que podrían
ser 'insuficiente' o 'aceptable'. En cualquier caso, si aceptamos
que el mínimo en la habilidad principal al que nos interesa
aspirar con nuestros juveniles es 'bueno', las probabilidades
de que la habilidad oculta sea anotación y que tenga
un potencial bueno son bastante remotas. El jugador, en resumen,
no nos interesa.
- El ojeador nos ofrece un jugador B, que tiene un nivel insuficiente
en lateral, y potencial insuficiente en anotación.
- Las dos habilidades que menciona son sin duda interesantes
para un delantero: anotación (principal) y lateral (secundaria).
El perfil no parece malo para un plan de entrenamiento de delanteros.
- Si embargo, la habilidad principal sólo puede llegar
a 'insuficiente'. Por muy buenas que fueran las secundarias,
en las que tampoco parace muy prometedor que una de las tres
con mayor potencial sea insuficiente, el jugador tendría
un valor de mercado muy bajo. El jugador no nos interesa.
- El ojeador nos ofrece un jugador C, con un nivel pobre en jugadas
y un potencial bueno en defensa.
- Estamos, sin duda, ante un gran jugador, pero que no se ajusta
a nuestro plan de entrenamiento. Deberemos sopesar cuantos jugadores
tenemos entrenables en ese momento o si podemos cambiar de plan
de entrenamiento para desarrollarlo. En cualquier caso, los
buenos jugadores (tan claros) nunca sobran en un equipo de juveniles.
- El ojeador nos ofrece un jugador D, con débil en anotación
y potencial aceptable en pases.
- Las dos habilidades que nos menciona son ideales para los
delanteros (primaria y secundaria).
- El potencial de la habilidad primaria (anotación) no
aparece mencionado, pero que la otra habilidad tenga aceptable
nos puede sugerir que la media de las tres habilidades más
altas es buena. Aun sin saber al 100% su valor real, aceptaremos
al jugador.
- En resumen, deberemos primar siempre las ofertas de los ojeadores
que mencionen en su la habilidad principal que entrenamos, siempre y
cuando no se descarte que esa habilidad puede llevarse a un nivel alto.
También nos centraremos en los jugadores ajustados a nuestro
plan de entrenamiento, salvo que su talento en otras habilidades sea
tan alto y manifiesto que resulte irrechazable.
- El ojeador nos muestra también la edad del
jugador, que estará entre los 15 y los 17.
- Este dato es también relevante, pues hay que recordar que el
jugador debe estar al menos 112 días en el equipo de juveniles.
Si queremos ajustarnos a nuestro objetivo de promocionar jugadores buenos
a los 17, sólo consideraremos prospectos de 15 años (lo
ideal) o de 16.
- Si contratamos a un jugador de 17 años, en el mejor de los
casos tendrá 18 al subirlo al primer equipo, lo que lo deprecia
en el mercado de transferencias respecto de los de 17. Un jugador de
15 años, en cambio, si tiene potencial puede llegar a los 17
completamente desarrollado y ser una buena fuente de ingresos.
- También puede dar una indicación sobre el
nivel medio del jugador (pobre, débil, insuficiente...).
- Este indicador muestra un promedio aproximado del conjunto de sus
habilidades.
- Si este promedio es aceptable, es una buena señal. En general,
sin embargo, no debe ser un factor determinante en nuestra elección
ya que no sabemos si ese nivel medio se refiere a habilidades que combinan
bien entre sí o se adecuan a nuestro programa de entrenamiento.
Sólo tendrá un valor orientativo, y nos guiaremos casi
siempre por la información de la habilidad primaria o secundaria.
- Finalmente, puede mostrarnos la especialidad del
jugador.
- Todos sabemos lo apreciadas que son algunas especialidades en algunos
puestos, como rápido en los delanteros y los extre,os, o cabeceador
en general. Puede verse un listado de las habilidades más adecuadas
por posición aquí.
- Debemos tener en cuenta que la especialidad es un valor de refuerzo
en este caso: no despreciaremos un buen prospecto ajustado a nuestro
plan de entrenamiento porque no tenga la especialidad adecuada, ni seleccionaremos
un jugador muy dudoso porque la tenga.
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Recomendaciones sobre los ojeadores
- Enrolaremos semanalmente a un jugador y, en
último caso, aceptaremos siempre el ofertado por el tercer ojeador.
- Situaremos a los ojeadores en regiones diferentes
y, a ser posible, en algunas de las que más usuarios tengan.
- Les daremos un patrón específico
de búsqueda de jugadores, adecuado a nuestro plan de entrenamiento
(por ejemplo, buscar delanteros si entrenamos anotación/pases).
- Primaremos los jugadores de 15 ó 16 años.
- Buscar jugadores con buen potencial en una habilidad
primaria, a partir de la información sobre las dos habilidades
que nos da el ojeador. Si no cita la habilidad principal que nos interesa,
o el potencial es dudoso, deberemos rechazarlo.
- Debemos tener claro el objetivo al que aspiramos: Promocionar
jugadores al menos buenos en una habilidad principal a los
17 años. Cualquier otro jugador tendrá un valor de
mercado muy inferior y ni tan siquiera nos permitirá recuperar
la inversión semanal de 22.000 que debemos hacer.
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Jugadores
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